por Gonzalo andRés
- De pronto, ¿sabe usted hasta qué hora pasan los autobuses por aquí? ¿Será que consigo uno a las 9 de la noche?
- Sí, seguro. ¿A dónde va?
- Al Estadio.
- Pues sí hay. Hallará uno sin problema; aunque, de casualidad pasaré por aqui a esa hora.
(...)
¿Desea que la lleve?
- No creo; es que tengo esposo.
- ¿Acaso su esposo pasará por usted?
El sujeto abrió sus ojos como mostrando curiosidad pero sus manos con las palmas hacia arriba exageraban su pregunta. La conversación quedó ahi.
A las 9 de la noche, en la parada se dijo a sí misma:
Bus o el tipo, quien pase primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario